viernes, 17 de diciembre de 2010

En la puerta

Diciembre… mes de fiestas y de ponerse las pilas para estudiar antes de las vacaciones. Haré ambas cosas, así que durante este mes no les escribiré sobre cómo “estudiar en Francia y sobrevivir en el intento”, sino de cómo yo sobreviví en el intento durante mis primeros quince días en este país de quesos, vinos y malos olores.

De hecho, tengo otro blog, medio abandonado, de donde estoy jalando estas historias y que lo crée como un ejercicio de memoria (pues la mía es muy mala) para los años venideros.

Llegué a Lyon a estudiar pero estoy en Paris. ¿Qué pasó? ¿Por qué sufrí tanto al llegar? ¿Qué problemas tuve? ¿Qué experiencias graciosas pasé? Esto y mucho más durante diciembre. No cambie de canal y sobretodo ¡no lo leas!

***


Hoy me pasó algo muy particular. El final es muy bueno (como diría Melcochita, no lo leeeeeas!). Estuve en la universidad desde temprano para aprovechar varias cosas, como el internet además de hacer algunas últimas averiguaciones sobre los servicios. Bla, bla, bla. Voy al final.

Estuve en la universidad hasta eso de las 7 de la noche cuando ya nos botaron del aula donde hay internet. En realidad, hay muchas otras zonas con internet pero el salón este es abrigadito. Estuve buscando compañeros para compartir departamento. Saqué todos los datos necesarios así que solo tenía que llamarlos.

Me di cuenta que no tenía sencillo para comprar el ticket del metro y estoy restringido a las monedas. Tenía algunos billetes para cambiar sencillo pero ya todo en la uni estaba cerrado. Le pregunté a un par de personas si tenían sencillo pero nada. Lo imaginé. ¡Acá nadie anda con monedas pues todos usan tarjeta de crédito o tarjeta para el metro o tarjeta para pagar la comida en la uni o tarjeta para pagar todo! Entonces caminé varias cuadras hasta llegar a una tienda, compré agua y listo…sencillo a la mano.

Me dirigí a la zona comercial de Lyon para acercarme a mi zona (¡asu!) y además para comprar la tarjeta telefónica que me permitiese llamar a los posibles compañeros de apartamento. Acá viene otra gracia de los franceses. Las tarjetas telefónicas no las venden las bodeguitas, no existe la recarga virtual en bodegas (sí con cajero automático pero…). Tampoco las ubicas en los supermercados y menos encuentras a los chalequeros esos que te dicen “habla, llamadas, Claro, Movistar”. En Francia, las tarjetas telefónicas las venden en unas tiendas que las llaman “Tabac” y únicamente en estas tiendas. ¿Qué venden? Pues, además de tarjetas telefónicas, cigarros, algunos periódicos y revistas, un poco de dulces y cositas pequeñas. Son tiendas bien pequeñitas.

Cuando no se conoce la ciudad, ubicar un Tabac es toda una jarana. Caminé y caminé y caminé y seguí caminando. Encontré unas 4 Tabacs todas cerradas. Por ahí hallé una abierta. En la puerta estaba un chibolo que atendía que me dijo que ni bien terminara su cigarro me atendía. Era un renegado monse. Era un argelino que me dijo que Francia era nula y que él pensaba partir a España. El que resultó ser nulo fue él pues tampoco tenía tarjetas.

La tarjeta telefónica era para llamar a los posibles compañeros de apartamento pero a medida que pasaban las horas lo urgente era llamar a Izza para ver a qué hora iba a estar en su depa para que me abra la puerta. Como nunca encontré la bendita tarjeta telefónica para avisarle, decidí ir no más. Subí con mucho entusiasmo los 4 pseudo pisos pues sabía que la iba a encontrar ahí. Pero, claro, no siempre uno se cruza con la suerte. Izza no estaba. Me fui a buscar un Tabac en la zona pero ya sabía que era un esfuerzo inútil. Este barrio es más pequeño y residencia. Había comercios y Tabacs pero todos cerrados. Aproveché para cenar en lo único que estaba abierto. Comí un Kebab que es carne no sé de qué cocinada como que al calor.

Regresé al depa de Izza pero nada. No había llegado. Esperé afuera, entré, volví a salir, bailé una marinera y un guaguancó pero nada. Le pregunté al viejo de una tienda si podía alquilarme su teléfono pero me dijo que no porque al costado del teléfono estaba la caja. Mucho después entendí su comentario y no me agradó para nada. Bueno, por lo menos yo no me mojo los zapatos cuando orino. ¡Qué malo! (pero algún día me pasará).

Ya no sabía qué hacer pues Izza no llegaba. Bueno, sí sabía y eran varias opciones. Una era buscar un hotel. Otra opción era esperar en la puerta del departamento hasta que venga Izza. Decidí hacer esto último pues, dije, no vaya a ser que el código que hay que marcar en la puerta de entrada se bloquée a partir de cierta hora. Así que me asenté junto a la puerta del departamento de Izza con mi mochila y mis miles de papeles. Los empecé a leer y ordenar y aproveché para leer sobre los cursos de la maestría que hay que elegir. ¡Había que ser eficieeeeeentes!

El piso en el que está el departamento de Izza existen otros 2 depas. Las puertas de entrada a estos tres depas están casi juntas. Diría que a no más de un metro y medio de distancia cada una. Eso significaba que sus vecinos me iban a ver ahí cuando llegaran. Me pregunté cuál sería su impresión. Estando en Lima, imagino que hubieran llamado a Serenazgo o me hubieran tirado al perro encima. Ok, para no ser exagerados por lo menos hubieran tenido un sobresalto inicial. Llegó el primer vecino y me vio con cara de pena y hasta me ofreció un cojín. Luego me ofreció su celular para llamar a Izza pero lamentablemente la llamada no entró. Seguí leyendo mis cosas y luego llegó el segundo vecino que en realidad era una pareja. También se sorprendieron y la chica me ofreció una cerveza pero se la negué con mucha gracia pues le dije que luego tendría dificultades para ubicar un lugar para orinar. Era ya media noche.

Un detalle sobre las luces del edificio. Se apagan automáticamente luego de cada uno o dos minutos de prendidas. El edificio queda en la total penumbra. Entonces, tenía que apretar el botoncito lindo y precioso regularmente. Pensé cómo hacer para que ese botón se mantuviera apretado pero ni las técnicas de Macgiver o Michel Scofield funcionaron.

Hubo un momento en que ya tiré la toalla, quizás cerca de la una de la madrugada. Estaba muy cansado y con sueño así que decidí agarrar mi mochila como almohada y al piso como cama y hacer de cuenta que soy como los chinos que duermen sin colchón. Me di cuenta que de chino no tengo nada.

(Obviamente no soy yo, pero la foto estaba precisa)

Ahora, ya solo causa gracia felizmente. Finalmente llegó Izza no sé a qué hora y la verdad traté de no ver reloj alguno pero siento que lo hizo bien tarde, tan tarde que casi podríamos decir que llegó bien temprano. Ella no tenía forma de comunicarse conmigo y yo tampoco pero creo que debió prever algo y por lo menos llegar temprano.

Dos cosas hubieran evitado esta larga historia. Al costado de la puerta de Izza hay una caja de luz. No la abrí ya por falta de curiosidad pero luego me dijo que ahí guarda la llave de su buzón donde había dejado las llaves de su depa. Es decir, dormí debajo de las llaves del depa. ¡Plop! ¿Cuál es la segunda cosa? Días antes de esta historia, compré no una sino dos tarjetas telefónicas pues ya había aprendido la lección. Por supuesto, lo recordé muy tarde.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

ajajajajajja estaba buena estça historia, encontre tu blog hace poquito, y me encanto gracias por contar tus experiencias sirve de much,tambien tengo pensado irme a estudiar a Francia,

Anónimo dijo...

O.O tenia un pregunta sobre los anticonceptivos para mujer¿las pastillas?
yo tengo unas recetadas del medico y son especiales, como lo hago para segiuir tomandomelas en Francia? tendre problemas para llevas 12 cajas de pastillas, que no paresca trafico? si tiens alguna amiga porfavor pregunatle, esto es de suma impoprtancia para una mujer.terminare de leerme tu blog cmpleto :D
saludos

o.o dijo...

A mí me costó un par de semanas en encontrarle la gracia a esta experiencia, jaja.

Anónima, no creo que tengas problemas para traer las pastillas. Yo traje tantas que parecía mercader. Si te preocupa en algo, pues mételas en diferentes maletas :)

Anónimo dijo...

:O!! tomaré tu consejo, yaa y io te hize el comentario del ketshup xD!, la llevo casi todo tu blog leido, gracias por darte el tiempo de responder, saludos!Feliz año -->Liccy

Sebastian Moreno dijo...

hasta hace poco descubri este blog .. porque estoy haciendo mi lettre de motivation.. soy Colombiano y voy para lyon a l'universite catholique de Lyon, a diferencia tuya yo se frances basico por no decir que nada..

y llego a tomar unos cursos de verano y luego semestral antes de entrar a un master que tengo pensado.

A grandes rasgos como te parecio Lyon? y otra pregunta mas especifica: que recomiendas en cuanto a alojamiento?

Miguel Exe dijo...

Hola mi nombre es Miguel! Y recién he llegado a Francia por mi intercambio académico, te invito a visitar y seguir mi blog donde en el que narraré y contaré las diversas anécdotas que me ocurran en el viejo continente, así como consejos y tips para futuros viajeros, al igual que este magnífico blog :D Si te gusta viajar, conocer Francia y Europa, estés donde quiera que estés , te invito a que sigas mis publicaciones y conozcas y viajes junto conmigo. Recuerda que los sueños no se cumplen sólo con pensarlos y que tu los puedes hacer realidad.

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