No sé por qué tengo el vivo recuerdo de mi abuelita engrapándose un sobre de dinero dentro de su ropa cada vez que tenía que hacer largos viajes. No, mi abuelita no era burrier (persona que lleva droga pegada al cuerpo). O eso espero. Anda libre por si acaso.
Hace unos días, alguien preguntó algo muy válido que, de hecho, algunos más lo habrían preguntado. ¿Cómo llevar el dinero a Francia?
Lo que yo hice fue lo siguiente. Llevó 3 mil euros en un canguro (especie de mochilita que uno se amarra a la cintura) y lo guardé por dentro del pantalón (ok, recién capto cómo fui influenciado sutilmente por mi abuela la burrier). El resto me lo fueron enviando por transferencia pero fue toda una historia.
Antes de viajar, fui a una notaría para hacer un poder. Es decir, tener un documento que conste legalmente que, en este caso, mi papá estaba autorizado para hacer cualquier tipo de trámite en mi nombre, lo cual incluía todo movimiento bancario y hasta la venta de propiedades. Felizmente, mi papá no es como mi abuela la burrier y mis 9 propiedades (incluyendo el departamento en Miami) siguen a mi nombre.
Mi papá hizo todas las transferencias del dinero que dejé en Lima. Él averiguó las transferencias por Western Union y varios bancos. Obvio, todos te cobran algo por el envío. Acá hay varios trucos.
- Comisión por el envío del dinero al extranjero.
- Aplicación de tipo de cambio.
- Otras comisiones o impuestos.
- Y otras que la creatividad bancaria pueda crear.
La gran mayoría de bancos cobraba sumas exageradas por la transferencia. Pues además, si la cuenta no está en euros te aplican ellos mismos el tipo de cambio (muy desfavorable) para el envío.
Finalmente, después de taaaantas averiguaciones mi viejo dio con algo genial. Encontró un banco (BBVA, ya quisiera que fuera propaganda y que me dieran algo estos engendros) donde se podía abrir una cuenta en euros y de ahí hacer la transferencia de una cuenta de euros a otra en euros. Así, se evitaba el tipo de cambio de moneda-local-a-euros y encima las comisiones por transferencia internacional era muy manejables, tanto así que resultaba más barato que el envío por Western Union con la ventaja que la plata iba directamente a mi cuenta.
Así que la moraleja es que antes de partir averigüen todos los costos en bancos y casas de envío de dinero. Nada bonito pero bastante útil.
Claro, la transferencia bancaria no me la hicieron al día siguiente que puse un pie en Francia. Pasaron como 3 meses (que me duraron a las justas pues hay bastantes gastos de instalación). ¿Por qué? Porque acá sacar una cuenta bancaria es tan difícil como ver a Carla Bruni. Si no me crees, mira este post.
(No hay nada como las transferencias de dinero del tío Vladi. Directas y sin comisiones)